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lunes, febrero 23, 2015

Sobre "Papers please"

   Papers Please fue el juego del 2013: tuvo una excelente recepción en público y crítica y fue galardonado con innumerables premios. Pero ¿de qué se trata?. Papers please acontece en 1982, en la realidad distópica de Arstotzka, ficticio país comunista amenazado por la inmigración ilegal, el terrorismo y la mala prensa. El personaje que nos toca es el de un empleado  administrativo de frontera, gruñón y desganado, encargado de supervisar durante su jornada laboral los ingresos al país, aceptando a quien tengan los papeles en regla, rechazando a quienes no. Al acabar el día, si el trabajo se realizó eficazmente, volvemos a casa con un salario que nos permite mantener sana y alimentada a nuestra familia. En líneas generales, el juego es eso. A medida que pasan los días, las complicaciones crecen: amenazas terroristas, nuevos protocolos de documentación que vuelven confuso el proceso de sellado, la aparición de la enigmática organización EZIC, opositora al gobierno, etc. Pero además nuestros familiares pueden comenzar a enfermar, y debemos evaluar la posibilidad de resignar el calor para comprar medicina, de resignar la comida para pagar la calefacción, porque Arstotzka quiere que sus ciudadanos tengan en buen estado a sus familias y la muerte de algún familiar puede transformarse en el fin del juego.


   Tenemos por un lado la necesidad de mantener a la familia. Por otro, la necesidad de estar atentos: cada día la reglamentación de la documentación que deben presentar los inmigrantes cambia, multiplicando los datos a chequear y aumentando el riesgo de confusión y por ende, de penalización (proque al tercer error diario, se nos quitan 5 unidades del jornal). Además, debemos estar antentos a posibles ataques terroristas, aprender a desactivar bombas, decidir si queremos colaborar con el EZIC o atenernos a las consecuencias, detener a los criminales peligrosos que salen publicados en el diario y todo esto, todos los días, con la dificultad in crescendo.
Básicamente Papers please simula el trabajo hiperburocrático y monótono de un empleado público, mal pago -y sobornado eventualmente- en situación de constante stress laboral.
No se trata de un puzzle en el que uno es un héroe que lucha contra los Nazis, al estilo Indiana Jones and the fate of Atlantis. Ni de recorrer pasillos a los tiros a lo Doom 95. No se trata de "esa" adrenalina, de ese riesgo de muerte. Estamos hablando del ruido de un sello cayendo una y otra vez por sobre los pasaportes, de los insultos de los inmigrantes rechazados, del terrorista que intenta cruzar la frontera antes de que lo acribillen.
   El trabajo que nadie querría.
   El factor de la fantasía heroica parece absolutamente borrado.
   Y sin embargo, este juego, cautivó a un enorme público, entre el que me incluyo.
   Cuando se lo recomendé a mi hermano, me miró sorprendido. "Pero vos sos empleada pública y odiás tu trabajo, odiás que sea tan alienante". En ese momento me quedé pensando: era cierto. Y sin embargo, en mis tiempos muertos en el trabajo, jugaba a Papers Please, como si se tratara de un juego de cajas chinas de alienación proletaria. Pero no se trataba de eso.


   Papers please, en su propuesta  kafkiana a simple vista, despliega una fantasía original: dentro del ámbito del trabajo rutinario, con sus reglas arbitrarias y absurdas (llega un momento en que uno no puede comprender por qué ahora se exigen más documentos, como si eso cambiara en algo las cosas), con el terrorismo tocando la puerta, con una política inmigratoria que no puede hacerle frente a la situación, existe la posibilidad de romper con la exigencia laboral y hacer nuestro propio juego, la fantasía irrealizable en el mundo real. Pero no se trata de una fantasía supernatural, poder volar, cabalgar dinosaurios. Es algo más pequeño, quizás. Podemos dejar pasar a quienes no tengan los papeles en regla, porque nos generan empatía o nos prometen mercancías y podemos incluso hacerlo dos veces por día  sin penalización. Podemos aliarnos con la agrupación EZIC y "traicionar" a nuestro empleador. Podemos NO disparar contra los terroristas que intentan pasar la frontera a pesar de tener las armas para hacerlo o disparar...contra un militar de Arstotzka . Y ante todo, podemos perder una y otra vez y aún así retomar el juego desde el día en que lo habíamos dejado. Incluso una vez ganado, dado que tiene varios finales posibles, se puede retomar desde cualquier día y cambiar el curso elegido. A lo Elige tu propia aventura, se puede volver atrás la página y elegir una aventura más o menos osada dependiendo del día.
   Parece dificil imaginarnos como trabajadores en la vida real infringiendo sistemática y alevosamente las reglas y conservando el trabajo o cometiendo errores -ya sea a propósito o no- y aún así revirtiendo las consecuencias con un simple "exit". No parece imaginable en la vida cotidiana que el dejar pasar a Jorji Costava con su documentación evidentemente falsa solo amerite un apercibimiento suave.

   Este juego oculta detrás de su ambiente opresivo y gris, la chance de realizar el sueño de todo trabajador  agotado: un día de impunidad, que incluya acelerarle los trámites a los ciudadanos cansados, colgar el cartel del equipo de fútbol en la pared, aceptar toda coima habida por haber, por qué no llevarse todas las resmas del edificio y que si algo sale mal, si jefe lo descubre, baste con cerrar la partida y empezar limpio de nuevo el día. Con toda su originalidad, su música recordable y su excelente historia, Papers please también resultó ser la válvula de escape menos pensada. Un cuadro dentro de un cuadro. Una pequeña revolución. Glory to Arstotzka.

4 comentarios:

J la Rata dijo...

che, muy bueno.

todavía no me puedo creer que el juego exista, una parte de mí sigue pensando que el thread era una jodita.

respecto de tu texto, (sin haber jugado) no hay nada que objetar, más allá de un "peligroso" en que te comiste la ese.

me gusta tu hipótesis, y para alimentarla un poco pregunto: ¿y por qué será que, puestos a fantasear, es tan eficiente esta fantasía de poco vuelo, de vuelo razonable? quiero decir: entre las posibilidades que comentás, no aparece la de adquirir una nave espacial y salir a cazar amazonas marcianas para gobernar la galaxia.

da la impresión, en todo caso, de que el criterio según el cual se mide lo divertido del juego, termina siendo un criterio de verosimilitud, o de realismo (de allí también la elección soviética, el nombre del país, el tipo específico de problemas a enfrentar).

cosa que me interesa mucho -y creo que a vos también, dado que estás escribiendo estas notas- porque se vuelve a confirmar un cruce entre criterios de lo lúdico y criterios estéticos, literatura y juegos. cruce que tiende a ser negado muchas veces, desde uno y otro polo

abrazo!

Tuvieja dijo...

J sos un homnosexual en el cuerpo de un heterosexual.

Ripituc dijo...

Yo también pensaba que era una broma este post, hasta que Googleé el juego!

Por si acaso, no me había metido a tu blog, y está muy bueno, me gustan mucho las historias que inventas y que recién empecé a leer. Saludos desde Chile!

Agost dijo...

Jodeme que sos gamer. Genia!