Buscar en este blog

martes, julio 29, 2014

Eterna turista en Buenos Aires

Hace un par de meses, a fines de abril, decidí abrirme una cuenta en Instagram. Dudé antes de hacerlo ¿qué iba a compartir? ¿selfies, fotos de comida en restaurants minimalistas de Palermo, mis piernas tomando sol? No, no me convencía esa idea, me parecía aburrido y chato. Sin embargo decidí bajarme la aplicación y abrir una cuenta e ir viendo sobre la marcha qué iba a subir. La primera foto la tenía en la memoria del teléfono y era una de la Marcha por la legalización del aborto de 2011. La segunda era del frente de El Imperio. Con el pasar de los días empecé a definir cierto perfil, resumido podría ser: fotos tomadas en Puán, graffitis, street art, edificios que me llamaban la atención, pole dance, cafés tradicionales de Buenos Aires, curiosidades halladas en mis apuntes de facultad, subtes. También se cuela alguna que otra selfie o una merienda o un plato de guiso, claro.
En estos meses posteé más de 100 fotos, lo que en un principio me parecía increíble. Pero además, me hizo confirmar algo que seguramente ya sabía pero tenía tan internalizado que no lo había podido comprender de manera consciente: que soy una eterna turista en la ciudad de Buenos Aires. Su arquitectura, la red de subtes, los mosaicos de la línea C, los cines desaparecidos, las cúpulas, las galerías, los cafés, las pizzerías, la calle Lavalle, entre otros lugares, me producen una perpetua fascinación infantil, virginal, como si estuviera acercándome a ellos siempre por primera vez. Quizás Buenos Aires me remita todo el tiempo a la París de Baudelaire sobre la que Benjamin escribe (ya sabrán que tengo un amor profundo por Benjamin): la decadencia y el brillo conjugados en cada rincón. Además, no soy de aquí. Aunque viva a 20 kilómetros, de chica "ir al centro" era todo un plan y aún hoy, que viajo todos los días y que paso la mayor parte de mi semana en capital, sigo sintiéndome un tanto ajena. A todo esto se suma que Buenos Aires es la única capital que conozco, nunca viajé más allá de Colonia o de Foz do Iguaçu. Posiblemente toda mi vida me sienta una turista. Ver con ojos de turista me permite fascinarme cada día, pero conocer el lugar que recorro me permite estar atenta a pequeñísimos detalles de la vista que ya tengo afilada tras cada recorrido. Buenos Aires es una ciudad preciosa y es tan meritoria de ser fotografiada como cualquier otra, a pesar de que no denote el mismo status. Aunque me sienta ridícula al sacar el celular para tomarle una foto a algún edificio en el medio de la urbe, no puedo evitarlo ya. Como dice el dicho, no me arrepiento de nada.









(Edit: hoy pasé, como todos los días, por este lugar ¡y están iniciando el derrumbe! Qué efimero el arte del Siglo XXI. Y qué suerte que se puede preservar por vías como estas)




Pueden ver el resto de las fotos en: http://instagram.com/agirlcalledmaria


10 comentarios:

efedefede dijo...

psssssss..
me pasa que vivo bastante alejadito de capital, y eso es lo lindo también, cada vez que piso ese suelo me dan ganas de caminar y caminar. Ver esas cositas cotidianas para algunos pero llamativas para el ojo ajeno.
magia!

Brian Janchez dijo...

yo casi siempre vivi en capital, pero hay algo, en especial en el cabildo que me hace sentir que no soy de aca. no se que es.

Yoko dijo...

hola! no cnocia tu blog, te voy a segir por que me encanto esta entrada ajja,sabes que yo vivo en tortuguitas eso esta a 38km de capital, y siempre que tengo que ir para aquellos lados quiero sacarle foto a todo! amo todo el centro y sus barrios aledaños.incluso balvanera, siento que tiene tanta historia que me hacer ver linda esa plaza llena de caca de palomas ♥ jaajaj

yokolandia.blogspot.com.ar

Anónimo dijo...

Malísimo Mery. Parecés Sarlo.

Anónimo dijo...

Che es cierto eso de Sarlo. El amor por Benjamin, el flaneur, el amor por Buenos Aires, la eterna trurista, el sacar fotos, todo eso es Sarlo y su libro La ciudad vista.

Anónimo dijo...

Qué poco original Mery!!!!! Así como los chetos son todos iguales, los chotos de filosofiayletras al fin y al cabo también son todos iguales!!!!!

Anónimo dijo...

Jajaja alto drama se hacía la mina al bajarse el instagram. "Ay tengo que ser original" jajajaja. Igualmente aunque intentaste evitarlo tu instagram es chato y aburrido. Besines!!!!

Anónimo dijo...

Pa los cuatro anónimos anteriores, les mando un beso grande y un consejo, la próxima vez que entren al super, vayan bien al fondo, se buscan una vida y se la comprarn. Al fondo, porque adelante viste que ponen lo que te quieren vender, atrás lo necesario. Besines!
Pol

Pablo Schipani dijo...

Estás muy lejos de Sarlo y eso es muy bueno. ¿Desde cuando amar Bs. As. ser caminante y admiradora de la ciudad es privativo de Sarlo? Me parece que a algunos "Anónimos" les falta leer algunas cuantas cosas importantes de la literatura argentina...

Male dijo...

No sé los que entran para bardear. Me encantó tu post pero porque me representa mucho. Soy hija de arquitectos y siempre tuve muy presente los edificios icónicos de la city aunque por el p... de Mauri no hay muchas leyes que lo protejan a muchos como casas de Kurchen que vi tirar abajo. "Basta de demoler" es una buena ONG.
La otra vez discutía con un taxista que me decía que había que sacar todo el empedrado de la ciudad y a mí me parecía terrible esa idea.
En cuanto al edificio que nombras pronto a tirar abajo, no pudieron juntar la plata para que eso no se produzca (mi hermana tenía taller, justo el que daba a la ventana).
Te seguiré en Instagram aunque creo que uno tiene que poner lo que quiera sin pensar tanto en la mirada del otro. Besos