Buscar en este blog

lunes, septiembre 23, 2013

Casi que dejé de escribir. Es decir: comencé a tenerle poco aprecio a mi poesía y por ende poco deseo de escribir en verso. Los últimos poemas fueron el intento de salvar algo ya sin sentido. Perdí la habilidad para los cuentos. Decidí que no quiero seguir leyendo mis producciones en las lecturas en las que antes participaba.
Es algo que vengo experimentando desde principios de este año, quizás. La baja considerable de la actividad escritora, al menos en términos de ficción y poesía (y la aparición repentina, eso sí, de otros géneros). Quizás el quiebre más fuerte se dio el día en que decidí suspender mi asistencia a un evento para leer algún que otro poema. Ese día me di cuenta de que no quería participar. Que ya no tenía qué decir o al menos, ganas de decirlo.
¿Y a qué se debe?

No sé.

1 comentario:

Un desvarío por jueves dijo...

a la fiaca !! jaa