Buscar en este blog

jueves, febrero 28, 2013


la anestesia
la supresión del hambre
era tu susurro terrible
en mi oído entregado.

había algo
que me dabas

no
no era la jaula
no era la cadena
no era el verbo carcelero
ni tu furia
ni tus ojos,
no;
era la calma.

1 comentario:

Bella Rodriguez dijo...

la calma generalmente viene antes de la tormenta, yo que vos la aprovecho al maximo!