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martes, octubre 23, 2012

Noche de abril

llegué temprano aquella noche
esas cuestiones de la distancia
y la especulación para el viaje
los trenes, los subtes y las cuadras
que amenazan con retrasar,
con romper el pacto

recorrí estanterías de libros
-me dijiste que vivías cerca-
hasta verte llegar
caminamos sin rumbo,
siempre tiendo a hablar de más
y a mostrar toda mi torpeza
esquivando collares y tejidos
en la vereda de alguna multinacional

me gustó tu billetera, te lo dije
mientras la guardabas
hiciste un chiste con tu firma
yo con tu nombre y la foto de tu célula
comimos y me contaste de tu vida
de la alimentación y de la esgrima
mientras pinchabas una papa
y yo un tomate
y los hinchas de River iban llenando el lugar
ahí fue cuando de nuevo
me dejé ganar por la torpeza
me invitaste a tomar algo
hice un comentario sobre hoteles cercanos
y supe que me había equivocado
teníamos entradas para el cine
pero era muy temprano,
caminamos bajo la lluvia
-primera-
y nos reímos de los feligrses
que esperaban entrar a un templo
a las once de la noche
tomamos una cerveza sentados
en un bar de mala muerte
podría nombrarlo, incluso rima,
me limito a recordar
que me gustaron las botellas y las mesas
y los Redondos sonando de fondo
y el trago híbrido en vasos grandes
y me preocupó un poco la distancia entre nosotros.

Fuimos al cine que ya no existe
siempre lo tomé como un mal augurio
La película no era lo que esperábamos
no es que fuera mala
sino que no leí la sinópsis
como me habías recomendado
me preguntaste por qué
te dije que nunca lo hago
creo que fue mi primer acto de sinceridad
entre tantos

mientras esperábamos que empezara la proyección
amenazaste con darme un beso
si no apagaban las luces al a cuenta de cinco
las apagaron en cuatro y me reí un poco
tuvo que terminar la película
y caminar cuadras resbalosas
 para que en una esquina me besaras
con furia y de sorpresa
mientras seguía la lluvia cayendo
y el semáforo no nos dejaba pasar

me preguntaste hacia dónde íbamos
si quería tomarme otra cerveza
reí de nuevo y te dije que mejor
(quizás te gustó eso)
fuéramos directamente al telo
y cuando entramos,
que nunca había estado en ninguno;
nos dieron la habitación trece y auguré tragedia
era pequeña, rosada y floreada
sonaba Ricardo Montaner y comenté algo
jugué con las luces y con la música
y me tiré en la cama como una niña
después no recuerdo tanto,
más que el teléfono sonando inapropiado
desandar el camino,
ofreciste acompañarme a Chacarita
y yo te dije que iba a Lacroze
-ahí empezó a llenarse de nuevo el vaso-
te reíste de mis diferencias provincianas
te agradecí,  dije que no era necesario
no me escuchaste y viajamos juntos
en un cuarenta y cuatro
hablando de amigos en común,
hiciste comentarios románticos
yo te eché miradas de sonra
y me apoyé un poco más en un caño amarillo
mientras los árboles de Los Incas
filtraban la luz de mercurio.

Llegamos y El imperio
nos vio por primera vez
nunca entendí esos besos
en la parada de ciento veintitrés

Para las cinco ya estaba en casa,
cumplí con tu pedido,
te avisé al llegar
y me fui a dormir
pensando que la vida nueva,
y en la libertad;
¿quién iba a decirlo?
(en la vida nueva y la libertad)




3 comentarios:

belén.- dijo...

que bueno eso de las vidas nuevas y la libertad.

yo estoy tratando de empezar. no me sale muy bien, pero acá estamos, remándola.

disfrutá.

Habitarás mi ocaso dijo...

Qué lindo! Es hermoso cuando se comienza a descubrir a alguien, la mejor etapa de la relación a mi criterio.

Brian Janchez dijo...

me hiciste acordar una cita que tuve por ahi cerca (a 200 mt y en otro cine) y que prometia el paraiso, un mundial de futbol y un nobel de literatura. ¿que paso? a las 6 de la mañana en mi cama con la piba al lado pensando si la tenia que despertar para llamarle un remis y que se vaya a la casa.
cerca de corrientes siempre me fue mejor.
brian.