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viernes, octubre 26, 2012

El tema del doble

   Hace años escribí esas tres historias que intentaban poner en palabras toda la locura que me había invadido en cierto momento de mi vida. Eras un poco musa, un poco reflejo  y no me cansé de repetirlo. Pesaba sobre mi la traición de la que yo no me convencía. Si le llamaba "traición" era porque vos la enunciabas así y cuando existe enunciación...bueno, gajes del oficio y hacer cosas con palabras.
La empatía, la confianza y una patria potestad compartida. Complot contra las amenazas, brujería detrás del telón. Nos hermanaban características que nunca supimos si reales o motivadas y un cuerpo. El cuerpo del delito era lo que nos unía en esa comprensión mutua, era el campo común, la patria. Vos habitante, yo en ausencia, pero las dos del mismo país, del mismo pueblo.

   Existe una escena de una película que siempre creí, nos representaba. En esa película gana el bien, como en todas. La diferencia es que uno quiere que gane el mal.
   En la vida ganó el mal. El traidor. Y nadie pagó, realmente, esa traición.


    Si dicen que este año es el fin del mundo y que a todos les llega su hora, creo que puedo darle la razón a alguien con sus temores o predicciones. Creo que llegó mi juicio final.

1 comentario:

José A. García dijo...

Ojalá sea el fin del mundo en diciembre, así dejamos de destruirlo y, en cambio, nos destruye él a nosotros.

Y, casi, todos contentos.

Saludos

J.