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martes, marzo 27, 2012

Tengo un alma enajenada, un alma que lucha contra el cuerpo y de él es titiritera; tengo un alma que intenta escapar de la cárcel y de todo lo que amenaza, arremete. Mi espíritu desesperado lucha sin chance contra el enemigo, el cuerpo acechante que no es mío y también con el propio, en una batalla desigual. La locura, el terror por la invasión inminente se despliega en uñas y dientes, explota, ataca. Ceguera de una fiera asustada que quiere sobrevivir pero que ya no puede, ya no puede, y el alma se va y el cuerpo cae.

1 comentario:

Luzbelito dijo...

se que a veces ni siquiera soy yo,
y no se quien es el tonto en el espejo,
y mi alma no me quiere y se va lejos.. (8)

Saludos!