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jueves, marzo 08, 2012

Ojalá te sientas solamente un poco mal en el Día de la mujer mundial.

El día de la desigualdad, el día de la mentira, el de la hipocresía; eso es el día de la mujer. De 365 o incluso 366, nos dan una fecha en la que nos intentan hacer creer que con besitos y flores estamos mejor que antes, que se alcanzó esa igualdad soñada; nos convencen dulcemente con cenas y bombones, pero tus chocolates no van a reemplazar a todas las mujeres que no aparecen, esas flores no se las vas a dar a las que violan día a día ni a las que duermen en la calle ni a las que se mueren porque se les vedó el derecho a elegir.
No habrá igualdad mientras se celebre un día que no tiene igual para el hombre; no somos delicados seres débiles que necesitan caricias durante veinticuatro horas para soportar los azotes del resto del año. Porque azotar no es sólo con látigo, también es con palabras, con miradas; azote es llamar desperdicio o desviada a la lesbiana, puta a la que coje tanto como vos querrías; violencia también es creer que toda mujer nace madre y sumisa, que el amor equivale a la servidumbre.
Por cada afiche que celebra esta jornada de mierda, miles de mujeres son secuestradas y esclavizadas, millones de mujeres pobres sufren su condición y son invisibilizadas por los vestidos de la última temporada, otras tantas mueren golpeadas, quemadas, pudriéndose o desangradas. Esta igualdad ficticia es la que detrás esconde a todos los hombres que consumen mujeres y no se preguntan porqué, la que sigue endilgándole la culpa a la víctima y no al victimario, la que transforma a toda mujer poderosa en varonil, la que cree que la feminidad es una virtud, un valor y una cuestión instintiva y natural, en lugar de una cuestión social. No soy más mujer por fregar, tampoco menos. No soy más mujer por cocinar, vos no sos menos hombre por hacerlo. No soy menos mujer ni menos humana por no querer ser madre, no me hará más débil serlo. No necesito tu lástima, mi enojo no es histeria, mi tristeza no es mero ciclo menstrual. Ser mujer no es lo que te cuenta una publicidad de limpiador ni de tampones, el perdón no se compra con una tarjeta de crédito, una visita al shopping, una caja de bombones.
Hoy no necesitamos osos de peluche o ramos de fresias, necesitamos aborto libre, público, legal y gratuito, necesitamos que toda mujer esclavizada recupere su libertad, la potestad sobre sus cuerpos, igualdad laboral, respeto, que lo que valga para uno, valga para una; necesitamos que el estereotipo empiece a verse como lo que es: una construcción y no una obligación o modelo, que desde la publicidad y los medios dejen de reproducirlo; hoy necesitamos miles de cosas que aún no se lograron y justamente todo aquello que se necesita jamás nadie lo regalará y tampoco se espera eso: lo que queremos se consigue con lucha, con concientización, con esfuerzo, poniendo cada persona un grano de arena, lo que fuera.
Yo no festejo el Día de la mujer porque festejarlo es callar y ser cómplice. Y porque no se puede seguir festejando, así, encubierta, la desigualdad.

4 comentarios:

Tobias Maddox dijo...

todavía no llegamos a abril, así que tomalo con calma.

Helen dijo...

Tampoco festejo aquel día, pues todos los días soy mujer y merezco respeto.

Saludos cariño.

.Fémina. dijo...

Me siento un poco mal todos los días. Ëste en especial, claro.

Anónimo dijo...

y fin del tour mariano......
supongo q ser hombre no m impide analizar realidades de otros colectivos...así q ahí va:
vamos a ver si definimos
a ver si salimos d la ambigüedad juguetona
pq si no, no es serio
si no, es pura tontería
dejemos de meter en el mismo saco todo
hablemos de PERSONAS desfavorecidas
hablemos de SERE HUMANOS
y la poesía, las opciones, los ambientes, etc q qeden para los ratos de un@
pq ya llevamos muchas décadas perdiendo el tiempo..o no?
fin del tour abrileño
saludos
trb