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martes, enero 24, 2012

No-nacido

tenía un cuento en la punta de los dedos
florecían las letras las palabras
en mis yemas rotas
y los sueños, los argumentos
me empujaban a gritar

pero la luz me dijo
¡detente!
la luz me dijo "detente"
y se apagó
dejándome sola y ciega
sin más palabras para hablar

que no fueran estos versos pobres
desabridos,
sin sal,
tan alejados de
mi cuento en la punta de los dedos
que la oscuridad me obligó a abortar

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