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sábado, noviembre 05, 2011

Noviembre, 5.

En esencia no tengo dentro de mi garganta más de lo que ya tuve tanto tiempo ha. Creí una vez que había olvidado el cómo, pero el cómo estaba dormido.
Ahora lleva tu nombre y todos sus remolinos; el más letal de los sentimientos es ese que te invade de forma sobrenatural y te vuelve de agua. Y te transforma en un sonámbulo monstruoso que gime por un poco más de aire, por un poco más de sangre, por una caricia que dure más o que nunca se acabe.
Me vuelvo tan diminuta como gigantes mis piernas y comienzo a preguntarme por los años, las edades y las identidades. Pero el sentir no tiene identidad ni rostro, tiene solo agujas punzantes y pedazos de hiel que vuelven amarga cualquier ausencia y todos los peligros de final de ruta que llueven de las nubes ensordecedoras.
Nadie lo sabe, pero todas, todas mis decisiones, están movidas por un solo miedo.
Por cada paso que doy, pienso con terror en la muerte.
A ella le temo, más que a nadie.


1 comentario:

Reptile dijo...

Fuerte. Me siento identificada. Me vuelvo agua.