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domingo, noviembre 13, 2011

Keep on rocking in a free world. [Cursi alert, no lo lea si tiene intolerancia a la dulzura]

Estoy acá y vos estás allá. En este momento nos une solo la música, los últimos acordes de un recital que empieza a terminar.
Es tu banda favorita y esperaste este momento por años ¡tantos años! The waiting drove you made pero llegó el día y you're still alive. Habrás sido feliz por estas ¿cuántas? Casi tres horas. Seguro que no vas a tener voz para el final del recital. Quizás habrás llorado, no lo sé porque nunca te vi llorar, pero uno nunca sabe. Podría jurar que mil veces te preguntaste si todo eso era real. Si estaba sucediendo por fin.
Seguramente sonreíste demasiado. Saltaste, gritaste. Y vas a recordar el día de hoy como uno de los mejores días de tu existencia. No sólo te comprendo infinitamente, sino que me hace feliz por vos. Yo viví esto una vez, hace cinco años y medio. Yo toqué las vallas para ver si eran reales o era otro de los sueños que terminaban conmigo despertando. Yo salté y canté tanto que mi voz no volvió por días. A mí se me detuvo el mundo con una canción, y esa sensación de existencia sin tiempo solo me volvió a suceder un día que te vi parado en frente mío, años más tarde. No el día en que te conocí, sino otro, pero no importante. En el recital de mi vida lloré y no quise que nunca terminara. Y lo recuerdo como uno de los mejores momentos de mi vida.
A mi 10 de marzo de 2006 equivale, seguramente para vos, este 13 de noviembre de 2011. Hay situaciones que nos hermanan un poco a todos y creo que el poder ver en vivo a tu banda favorita, vibrar con los saltos de todo un público que siente lo mismo que vos (es algo hermoso), cantar a coro con toda esa gente, sentir que tenés a los músicos a pocos metros, nomás, escuchar los instrumentos, la voz tan viva y cercana y finalmente, comprender que llega el final de algo tan esperado pero que de alguna manera va a vivir para siempre dentro de uno; en fin, esa es una de las cosas que nos hermanan a todos los que somos movidos por algún tipo de música.
Espero que hayas disfrutado de estas horas con toda el alma y con todo el cuerpo. Espero que se te haya grabado todo en los oídos, en la retina, en la memoria. Algún día, a partir de mañana, lo vas a contar con la misma emoción que lo viviste, porque estas cosas no mueren. Y vas a tener miles de personas que quieran escucharte, y sino siempre vas a tenerte a vos mismo. Y a mí, también.
Con la anteúltima canción del recital, cierro esta nota por demás sentimentaloide. El recital va a terminar como terminó Friends, qué loco.
Para todos los que tuvimos la oportunidad de vivir un momento como el que estás viviendo, estas frases que suenan ahora tienen tanto sentido, que parece irreal. Keep on rocking in a free world.

1 comentario:

El Poeta Maldito dijo...

No era tan sentimentaloide, jajaja! Estuve anoche y seguro que su protagonista no lo va a olvidar nunca, fue un gran show que cualquier fan de Pearl Jam no se va a olvidar nunca.