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sábado, octubre 01, 2011

Diferencial

invadiste tu espacio neutral
-mi capital-
como un pájaro negro
que migra
rompiendo las barreras,
devorando los límites,
la frontera.
Ahora la terminal tiene tu nombre
como tantas otras otros tienen
y quizás siempre sea solo eso:
vías y autopistas y boleterías y puentes;
quizás sea solo eso:
las mañanas en silencio,
ignorándonos como extraños,
porque yo fui yo y vos estás muerto,
con las rayas y la lana
con tus ojos secos.
Ya no tenés voz ni brazos,
te debe faltar el humo,
te debe sobrar el tiempo:
se nota en los zapatos de oro,
en el pelo que ya no está revuelto.
Me pregunto si tu sonrisa
maduró con tanta tristeza,
que ahora parecés adulto,
y yo siempre, tan pequeña.
Vas a mirar por la ventana,
enamorándote del vacío,
vas a bajar las escaleras
y arremeter contra la vereda
del mundo que ya
no es mío.
Mientras tanto yo,
en vano,
voy a recubrirte
con estas palabras
buscando en tu cadáver inquieto
un pedazo de tu aura,
aunque todo sea inútil;
la historia seguirá su marcha
arribaremos a la llegada
y nos saludaremos
-lejanos-
sin decir, nunca
nada.


2 comentarios:

Capitán Gárgara dijo...

Me gustó, che. Esta parte me pareció genial:

Me pregunto si tu sonrisa
maduró con tanta tristeza,
que ahora parecés adulto,
y yo siempre, tan pequeña.

Beso!

Ps.: buenas fotos!

David C. dijo...

intenso.