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viernes, octubre 21, 2011

Conciencia.

(generalmente no dedico mi blog a esto, pero bueno)

Ayer hizo un año de la muerte de Mariano Ferreyra. Este no va a ser un post demasiado largo ni demasiado partidario, va a ser un comentario personal:
el año pasado, 20 de octubre cayó miércoles. Recuerdo haber encendido el televisor y ver en las noticias: Militante del PO asesinado en manifestación (o algo similar). La noticia me impactó muchísimo: primero, porque un manifestante había sido asesinado en una manifestación. Siempre me dan escalofríos noticias así. Luego, porque la víctima era un chico de veintitantos años. Como yo. Y finalmente, o quizás en primer lugar, qué sé yo, porque era un militante del PO. Cursando en FILO, y por más que no sea militante de ningún partido (eso no quiere decir, claro, que no apoye muchísimas de sus causas), uno toma cierta empatía con los militantes que están todos los días allí, en sus mesas, en las escaleras, repartiendo folletos, haciendo anuncios en las aulas. Cuando me enteré de la muerte de Mariano Ferreyra pensé: pudo haber sido cualquiera de mis compañeros, el primo de mi mejor amiga, el pibe me me vende café en el bar, el que me cobra las fotocopias, el que me contó sobre la plataforma de El Bloque en las elecciones ¡¡cualquiera!!.
Un militante de veintitantos, asesinado en una manifestación.
Asesinado en una manifestación en defensa de los trabajadores que pedían respuestas frente a la tercerización indefinida.
Asesinado en una manifestación en defensa de los trabajadores... en democracia.
Cuando la protesta es un derecho.
y a Mariano Ferreyra lo pasaron por arriba, lo dejaron sin vida.
y a los trabajadores los siguen pasando por arriba, todos los días.
Pasó un año ya.
Ese miércoles 20 de octubre de 2010, fui a la facultad llena de angustia. Nunca me voy a olvidar del compañero que entró al aula 3 a hacer un anuncio: la marcha en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra. Nunca voy a poder olvidar su tristeza, su ira, su impotencia; parecía al borde de las lágrimas
Pasó un año ya y la impotencia, el enojo, la tristeza no dejan de estar. Tampoco el reclamo de justicia.
Nunca será silencio, nunca será olvido. Lo único que deseo es que sea justicia.

1 comentario:

Reptile dijo...

Emotivo. Y que sea justicia.