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domingo, agosto 14, 2011

los colores no me van a querer

dulcemente la garganta agrietada
y el sabor detenido y el tiempo atascado
y los ojos llorando sin llorar riendo en el agua
del mar
que es de azulejos y placer
de impedimentos vanos a la hora de
sentir
que vamos
a
morir


2 comentarios:

Capitán Gárgara dijo...

Muy buena!

El Poeta Maldito dijo...

Los que saben no recomiendan empezar un poema con un adverbio, pero en mi caso, antes de ser tan sentenciante prefiero fijarme si funciona en el texto. Me parece que el juego acá es ese "oxímoron", esa contraposición de opuestos, de contradicción en sí, que generan una sensación particular, pienso que es funcional y está bien aplicado.
A lo mejor colocar dos juntos, uno sería: "dulcemente... y el sabor detenido..." y el otro "ojos llorando sin llorar...", ya parece un exceso, empasta un poco la sensación, no puedo recuperarme del primero y ya me ataca la segunda. Además si querés aplicarle un sentido al texto, se te dificulta.
Es raro el final, tiene hasta un tono filosófico. Me gusta mucho esa mezcla, es realmente muy difícil, porque sería como estar de acuerdo con dios y el diablo, tampoco digo que hay que elegir un sentido, "poetico" o "filosófico", pero estos tienden a atentarse entre sí. hay que tener un cierto equilibrio entre estos lenguajes.

Siempre celebro el intentarlo.