Buscar en este blog

lunes, julio 11, 2011

cómo

prometí no escribirte diarios
ajenos
porque el tiempo que no alcanza
acecha

te dije que la cuestión no era el tiempo
-no solamente-
confesé que para nosotros
que ponemos en verso las penas
la cuestión venía por el otro lado
el de los kilómetros
los océanos
las horas de vuelo
el defasaje;
con esas palabras
comprenderás
mis lágrimas (que aguanto)
y mis abrazos
y la despedida proyectada
tan temida,
los relojes

pero no te preocupes
no habrá diarios
que vas a poder leer
no habrá cartas
violetas
que vas a poder llevar
habrá quizás solo esta farsa
horrenda
viscosa
que intente petrificar
por unos días
las piedras de mi sangre
y tu presencia presente que ya es ausencia
futura
pero ausencia al fin

como si estuvieras
con las valijas
listo para
desaparecer




No hay comentarios.: