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domingo, mayo 08, 2011

Morosos incobrables

¿cuántas veces me callé
esta historia?
¿cuántas veces escribí
en mi memoria,
las palabras abortadas
que mejor
callar?

te maté tantas veces,
tantas veces nos morimos,
me maté para no verte
callado
para que no me veas
loca
quebrada,
hacinada en mi desamor.
siempre mío nunca tuyo
nunca nuestro,
nunca dos.
reviví con destreza
para que me veas
-sorprendido-
caminando como reina
o princesa
y te preguntaras
qué perdiste cuando me perdiste;
pero nunca lo hiciste
no respondiste
¿acaso leíste?
y allí en tu vacío
en tu silencio


lascivo

residen todas mis preguntas
mis certezas en blanco;
tu nombre
que ni siquiera es nombre

-quizás solo rima-
mis espacios sin llenar.
volutas de humo de letras de luto
expulso
expiro
las mismas que escribí
sin llanto
el mayo más mayo
o quizás solo el primero.
entonces me encuentro
con los saltos, las balaceras
y siempre son hoy
o ayer o mañana
solo sé que siempre escribo
siempre cuando el peligro
el cruel
se ha ido
pero el cruel
anida en tu pelo
y así en mi seno
y anida en todos tus cuerpos,
en los recuerdos
-tuyos- que anulé
en todos esos que no fueron
ni tuyos ni míos porque
no quisiste serlo,
no quisiste llamarme tuya
mía
ni siquiera en la agonía
en la desesperación de saberme
arrojada
con las medias de otoño
los anteojos las baldosas las escuelas
las pequeñas mariposas.
pero no importa lo que diga
ni que en los versos
otra vez te inscriba
-sos el de los versos
el de la poesía-
porque ya no sé que hago insomne
impulsiva
diciendote
¡todavía!
que esta historia que callé
mejor callarla de nuevo,
que para los hombres sin dueño
mejor el sepulcro
mejor el sueño.

1 comentario:

Un desvarío por jueves dijo...

esaa, además de elegante prosista, también poeta??
bien ahí, mery, te leo