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miércoles, abril 13, 2011

asociación atada

Por esas cuestiones de identificaciones, desdoblamientos y pantomimias espejadas que tanto me gustan (no es noticia, jamás lo fue) de repente me encontré inmersa en esa titilante y efímera ausencia de tiempo, sintiendo las venas asfixiarme como en aquellos días, sintiendo tu angustia como la mía, como la perdida mía, como la aleja mía, como la desgastada, enterrada, trastornante, llorosa, traviesa pasada angustia mía. Es que está por llover. Es que no sé ni sabés que decir ni que callar, vana espera en el límite de los universos, en la última piedra de cara al vacío, en la ambigüedad de recordar y olvidar, de soltar y abrazar, de todo aquello distante pero amalgamado, disonante pero hipnotizante, deslumbrante, sobre todas las cosas, deslumbrante (como la muerte, como la noche, como los abismos). (y al ser que nunca lee ni leyó, prometí hoy escribirle algo -lo prometí mientras viajaba, mientras me contaba historias para no dormir- que debería escribirle en por lo menos, una semana. Pero dejemoslo ahí. Tiempo)

1 comentario:

Mina dijo...

hola! es la priera vez que entro a tu blog y me gusta muchísimo... sigo la lectura!