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miércoles, febrero 16, 2011

Cuestiones insignificantes en una tarde porteña

· No hay nada más sublime que rodear Parque Lezama sobre un 53 y ver la centenaria fábrica de bizcochos Canale iluminada por el implacable sol, mientras suena desesperadamente Fake Plastic Trees.
· El cantante de Rammstein tiene voz sensual.
· El 53 es un colectivo glorioso: te deja en la cancha de Boca y también te deja relativamente cerca de la cancha de Huracán.
· A la lista de calles porteñas en las que amaría vivir (lista compuesta hasta hoy por un sólo ítem: "pasaje El Alfabeto") debo agregarle la calle Luna, en Parque Patricios.
· En el Parque de los Patricios también venden libros. Tener en cuenta.
· Si dejo de trabajar en el taller, extrañaré hacer trabajos de cadetería en Mataderos. Me di cuenta de que es un barrio que me gusta mucho, me recuerda a la provincia.
· Tengo que llevar una birome en el bolso (escribir con resaltador amarillo fluor no es la mejor idea del mundo)
· Me dan mucha risa las "pantallas" de Infotrans (las que no andan, no todas) que tienen ciertos colectivos. Parece que en ellas no pasó el tiempo, ya que están seteadas en default y parece que por siempre será "SAT 1 JAN 1994"
· El trayecto BOCA-CABALLITO en el 53 es eterno. Gracias a eso, al llegar a Palomar rompí mi record sobre un coche de esta línea. Oh sí, dos horas con el traste pegado al asiento.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esto fue muy interesante. Me encantó la lectura