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domingo, enero 16, 2011

Diario de un viaje ajeno II: día 10

Hoy es el último día de tu viaje y la última entrada de este diario. Llueve y por una vez, no me hace feliz. Me asusta infinitamente que llueva, que haya una tormenta como la que hay porque vos volvés en avión. Mi fobia crece y crece y crece. Avión y tormenta, vaya peligro.
No voy a tranquilizarme hasta saber que estás acá.
En otro orden de las cosas, haciendo cuentas, descubrí que con $185 compro aquellos libros que tanto deseo. Posiblemente el mes entrante... o el otro los compre. Porque el entrante es tu cumpleaños.
Hoy estoy decidida a leer tirada en la cama, escuchando música. Me duele la cadera, bah, una parte nomás, porque ayer me caí por las escaleras y me golpeé allí y en la cabeza. Pero estoy bien, como se nota (?)
Pensaba pintar, pero esperaré a tener los óleos. Qué felicidad, tendré óleos de nuevo.
Estoy ansiosa por verte ¡muy ansiosa!. Tuve sueños raros esta noche, muchos sobre abuelos y abuelas, uno sobre vos, en otro aparecía Guillermo Barros Schelotto. Una locura.
Me voy a leer Un mundo para Julius y a escuchar música y lluvia y truenos. Terror.
Me voy a vivir el domingo.


PD: púdranse estúpidos aviones. Los odio. Los odio a ustedes y a sus retrasos, a sus demoras de aeropuerto jodido. Los detesto.
16.1.11

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