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lunes, enero 31, 2011

2ª cajita china (Juego de la alteridad)

(MS: )


El cuerpo de Cristo -tu Cristo- Amén. De la corrupción de tu urbanidad no te pudiste escapar, de la podredumbre de tu ciudad maldita; a tus estándares sociales enfermizos y huesudos no pudiste más que esclavizarte.
Si caminaste, si lloraste, si pasaste hambre, si tus ojeras se tatuaron en vos no fue más que por ser máquina moderna, por ser soldado del ejército mortal de la desaparición. Vos, a los canones te encadenaste, a la inanición hiciste tu diosa; te crucuficaste como esqueleto oxigenado al ideal del fin.
Ya abandonada, ya sin vida, volvió lo que habías querido olvidar; regresó lo negado, ese universo verde, bello, esa naturaleza que olvidaste se hizo presente para destruir lo poco que quedaba, el sueño que creías, habías alcanzado y perpetuaría tu perfecta imperfección incluso en la muerte. No, la muerte es parte del ciclo, de aquel ciclo eterno enraizado en el suelo; la muerte es el final de cualquiera de nuestras ramas. Y si lo que fuimos fue aniquilado, si nos moldeamos bajo la idea enferma de una imagen asesina, el suicidio será vengado. Para liberarnos de las cadenas, volveremos a ser tierra.

1 comentario:

El Poeta Maldito dijo...

"Vos, a los canones te encadenaste, a la inanición hiciste tu diosa; te crucuficaste como esqueleto oxigenado al ideal del fin..." Ni la muerte, ni la vida llegan a ser un plan.