Buscar en este blog

sábado, agosto 14, 2010

Seres inexistentes

Algún día escribiré esa historia triple, la de los seres inexistentes. ¿Otra novela inconclusa? No, evidentemente novela jamás. Pero sí relatos, reflexiones, lo que sea. Debo empezar a poner por escrito todos esos momentos y pensamientos, todas esas muertes casi cronometradas perfectamente. Si no se perpetuará en los días ese minuto, o segundos, en los que camino y creo ver a un ser inexistente que jamás es tal, para sólo repetirme, ante esa negativa visual, un suspensivo "ah, ser inexistente" que dice realmente, nada más y nada menos "imposible que sea, porque la inexistencia es justamente eso, no ser. Imposible, después de la muerte".
Y son tantos seres, son tantas las casualidades rotas que antes parecían inalienables de mí. Pero claro, la perpetuidad es solo tal cuando uno se ve presa de ella. Y tal como dejé de usar reloj porque dejaron de funcionar, esos relojes-humanos-casuales se rompieron, dejando escapar para siempre la posibilidad de las esquinas, las bicicletas, las paradas de colectivos y los vecinos.
Así comienza, sin haberlo notado, la historia escrita de los seres inexistentes cuya historia ya no es. Let the games begin.
(qué enriedo cerrar así, empezar con la mismísima muerte que es vida y existencia. Paradoja, incoherencia imposible de elidir)

No hay comentarios.: