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viernes, agosto 06, 2010

Inyecciones I

Dormir para soñar. Sino, perversidad. Aunque después de todo, perversa dormida, perversa despierta y jueguitos curiosos para paliar la furia. Porque sino explosión. Kamikaze, bomba, autodestrucción, ahora las consecuencias hay que tragarlas y no hay agua que baje la pastilla, ¿droga, placebo? píldora brillosa y obnubilante. Te voy a atar y arrancar la lengua. Me voy a desatar y deslizar mi lengua. Voy a arrastrarme ¡esto va en serio! y vas a mirar desorbitado, d'you like it, uh?
No, no no; pedirás a gritos la ceguera. Y sabes lo que dicen sobre el país de los ciegos. You like it, oh no you don't.
Corro. Me desdoblo. Yo con todos; yo con vos.
Sonrio. Grito. Disparo. Retrocedo.
Nadie dijo adiós. Nadie merece esto, but you. No me excuso, no explico. No escucho, no me creas. Estoy dormida. Soñando. Para no caer y para no matar.

1 comentario:

Caro Vianco dijo...

El ritmo y la intención de tu fragmento me hizo acordar al libro "El caza Zero" de Pascale Roze, te lo recomiendo,lo acabo de releer.Cada vez que me recomiendan un libro yo sufro porque me agarra la ansiedad de saber qué contiene, pero a la vez la impotencia de ser estudiante de letras y de deberle a la carrera decenas de títulos!!!