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jueves, agosto 19, 2010

19 de agosto.

Las ausencias se hacen más ausentes y sin embargo presentes cuando las marcas en los calendarios regresan, cuando otro cíclo exacto se cumple. Faltan entonces todas las cosas en un sólo día, todos los abrazos y todas las miradas; en una visión retrospectiva nos llenamos de "en este momento de ese día todavía..." y recordamos de repente con exactitud quien escuchó primero nuestros lamentos; vemos como en una película toda la escena que nos rodeaba cuando sonó el teléfono. Y todo finalmente se llena de preguntas, de incógnitas de ultratumba y de cielos en duda. Todo se llena de todo menos de lo que falta, de lo que jamás volverá.

4 comentarios:

Carolina Vianco dijo...

La ausencia y la duda son los sentimientos que comparo con una enfermedad crónica, me duelen, me lastiman pero aprendí a convivir con ellos, igual aún espero el momento de su exterminio, aunque temo que no coincidirá con el de mi vida. Saludos! Caro.

Carolina Vianco dijo...

PD Me gustó muchísimo este relato!!!

Ale dijo...

Los calendarios a veces duele mirarlos, pero más duele danos cuenta que no tenemos nada para agendar en el día de hoy. Ese vacío no te lo tapa nada.

Ale dijo...

Veo que te gusta House! bien ahí!!