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lunes, julio 19, 2010

Rain on me

Somos nieve, hasta que de tanta ira calurosa nos tranformamos en agua; nos evaporamos por esas cuestiones tan naturales y cíclicas y al fin y al cabo terminamos en el cielo; fuimos nieve compacta, dos gotas de agua, ahora lejos lejos nos vamos, cada uno en su nube; volveremos a llover y la geografía será diferente: vos en tu llanura, yo en alguan montaña. Distantes, tan distantes. Perdidos pero sin olvido.Y así a veces llueve y yo pienso "la lluvia es culpa" - si se hiciera un análisis textual de mi vida, el código de la lluvia sería el código de la culpa- aunque no siempre sea idéntica. Porque la lluvia es siempre la misma, es todo lo que ya cayó y regresa para recordarnos aquello que fue, que vuelve; pero con más historia a cuestas. Y el pasado que no se va, como el eco de los truenos. Porque siempre que las tragedias acometían, o que el golpe empezaba a doler, el momento se llenaba de agua. Los reproches, gotitas. Gotones, algodones grisáceos y frío; la culpa.

1 comentario:

Carolina Vianco dijo...

"Porque la lluvia es siempre la misma, es todo lo que ya cayó y regresa para recordarnos aquello que fue, que vuelve; pero con más historia a cuestas. Y el pasado que no se va" Muchas... muchas veces me dicen -No aparentas la edad que tenes para nada! y yo les respondo -es cierto pero los años se me acumulan por dentro de una manera irrelevante y mostruosa.